El Guaimaro en el intercambio de saberes entre comunidades en Ovejas Sucre 2019

En este encuentro se lograron reunir, representantes de cada una de las 4 comunidades que están vinculadas a la fundación Envol Vert en proyectos de conservación y reforestación. En esta ocasión los anfitriones fueron los participantes del proyecto “Cultivemos sostenible” de Ovejas Sucre.

El Guáimaro, árbol ancestral

El Guáimaro fue uno de los protagonista de este encuentro, un árbol que se ganó un lugar muy importante como hito de conservación y seguridad alimentaria, sus bondades y usos se fueron revelando en medio de la cocina y los manjares que las mujeres de ASOCALIM prepararon para el taller de transformación de Guáimaro, donde se compartieron los saberes y técnicas para prepararlo.

Con el fogón de leña encendido nos explica el Señor Tomas como se hace la harina tostada de Guáimaro, una forma muy especial de conservarlo en el tiempo y de destacar algunos de sus sabores. Los aromas de la tostión del Guáimaro se toman el lugar, algunos de los asistente a pesar de tenerlo en sus territorios nunca lo habían comido, se despierta la curiosidad y las personas se empieza a acercar para sentir de cerca los olores, las preguntas no se hacen esperar y el Señor Tomás habla de la recolección, del secado, de tiempos y técnicas.

… con virtudes “magicas”,

Hablando de sus beneficios, se caen algunas semillas tostadas al suelo, los  perros y las gallinas corren a comérselas, su composición nutricional la hace un alimento muy atractivo para los animales domésticos y silvestres, el Guáimaro tiene un alto contenido de proteínas, calcio hierro y otros nutrientes, que ayudan a fortalecer la dieta de las familias y en especial de los niños.

Con la harina de Guáimaro Tostado se prepara una infusión similar al café, la comunidad de Perijá zona cafetera opinan que la bebida necesita más fuerza, más concentración para mejorar la intensidad, de a poco las personas se van familiarizando con sus sabores suaves y ligeramente achocolatados y para continuar con la experiencia culinaria las mujeres de ASOCALIM con sus tocados alegres empieza a repartir, cocadas, natillas y tortas todas ellas preparadas con Guáimaro.

La semilla de Guáimaro se come también cocida como bastimento y  se puede moler para hacer masas y envueltos, en la segunda etapa del taller las mujeres conquistaron a los asistentes con sus recetas de bollos y empanadas que todos probaron al final. La comida es una forma muy especial de valorar este maravilloso árbol, con la integración de su uso en las costumbres culinarias de las comunidades, se incentiva su siembra y conservación.

La comunidad de ASOCALIM comparte también su experiencia, en la fabricación de productos, proceso que Envol Vert ha ido acompañando con la investigación y la gestión comercial, dejando la inquietud en los participantes para sumarse a esta oportunidad de crear una economía alternativa con este árbol endémico del bosque seco.