El Guáimaro como economía alternativa

Proteger el medio ambiente puede presentar retos para conciliar las actividades económicas con las actividades de conservación, por esta razón Envol Vert en su propuesta para las comunidades, apoya el desarrollo de alternativas económicas que involucren la  preservación del bosque seco Colombiano. Una de esta es el Guáimaro .

El árbol de la vida, una economía alternativa

En este panorama de desarrollo económico y conservación encontramos el guáimaro, un árbol, que tiene un gran potencial para la elaboración de productos alimenticios con sus semillas, en la actualidad se está investigando formas de transformación, teniendo en cuenta los antecedentes que encontramos en centro américa y en otros países donde ya existe un mercado que comercializa y se le conoce como Nuez maya. Los productos que se pueden encontrar son infusiones similares al café, galletas sin gluten, bebidas energéticas, panificados saludables, te chai maya, mezclas de hierbas, mezclas con chocolate, harinas y polvos en diferentes presentaciones.

En los límites, comunidad ubicada entre Bolívar y Atlántico, se ha venido explorando la elaboración de harina de guáimaro tostado, este proceso permite su conservación y se puede usar en diferentes preparaciones tradicionales y en alimentos procesados como los nombrados anteriormente.

Un árbol con muchas virtudes

La investigación del Guáimaro ha permitido determinar sus atributos nutricionales, como su alto valor de proteína, hierro y calcio, que lo hacen un complemento nutricional valioso, en especial para las comunidades, para incentivar su consumo hay espacios como el festival del Guáimaro donde se hacen concursos de cocina que estrechan los lazos de las personas con el bosque desde la cultura culinaria y además mejorar la calidad en su dieta.

Envol Vert respalda a la comunidad apoyando el desarrollo técnico y comercial, en viras de que se pueda ofrecer un producto seguro y de calidad a los posibles interesados, como es un producto desconocido se trabaja de la mano de chefs y cocineros, que con sus preparaciones visibilizan al Guaimaro en espacios gastronómicos, como plataforma de entrada para su comercialización.

Aún hay mucho por descubrir, rescatar y desarrollar del Guáimaro en la cocina y la motivación más grande para seguir impulsando esta investigación es el rescate del bosque seco y la forma de vida de sus habitantes.