¿Qué es un estanque?
Todos tenemos una imagen colectiva de lo que es un estanque: imaginamos una pequeña masa de agua, más pequeña que un lago, en el fondo de un jardín. En él veremos algunas ranas, dos o tres patos, nenúfares, quizá un olor a lodo y mosquitos. A primera vista, nada muy interesante y, sin embargo, desde 2019 acompañamos a los agricultores y agricultoras a restaurar sus charcas y a crear otras nuevas, pero ¿por qué?, se preguntarán.
Porque un estanque es un ecosistema complejo, muy a menudo rico en biodiversidad (anfibios, libélulas, moluscos, crustáceos, insectos acuáticos, plantas, etc.) y estrechamente vinculado a los ecosistemas vecinos. De hecho, es una zona de reproducción, de refugio o la despensa de muchísimas especies. También son refugios que permiten a muchos seres vivos sobrevivir a condiciones climáticas temporales difíciles (sequía, incendios, olas de calor…).
El estanque es, por tanto, un elemento muy importante del mundo agrícola y rural; sus habitantes son numerosos y, entre ellos, hay muchos que contribuyen a cuidar los cultivos. Los odonatos, por ejemplo (orden de insectos que incluye a las libélulas y las caballitos del diablo), son superdepredadores de insectos, capaces de devorar varias decenas al día. Cuidado con los parásitos de los cultivos: cazando en un radio de más de 100 metros alrededor de su punto de agua, la libélula regula así eficazmente las plagas, y su larva no se queda atrás, reduciendo considerablemente el riesgo de proliferación de mosquitos. Y estos son solo algunos de los habitantes del estanque; los sapos y las ranas tampoco se quedan atrás a la hora de comerse su parte de plagas de los cultivos.
Además de su interés para la biodiversidad, el estanque también aporta grandes beneficios a los sistemas agrícolas con los que está vinculado. Los lodos de dragado, obtenidos al limpiar el estanque cada 5 o 10 años (porque, sí, un estanque requiere mantenimiento), son muy ricos en nutrientes y desde hace tiempo son muy apreciados para enriquecer los suelos. El agua que contiene ayuda a mantener la humedad en los suelos que la rodean y, en algunos casos, se puede utilizar para regar los cultivos, ¡pero cuidado! Esto puede poner en peligro a los habitantes del estanque.
Pero, ¿cómo se instala un estanque?
Pues se excava, pero hay que saber cómo hacerlo. Necesitarás:
Así, hemos acompañado la restauración y excavación de 45 estanques a lo largo de los 6 años de duración del proyecto. Si quieres saber más, hemos elaborado una ficha técnica para comprender las sutilezas de la creación de un estanque; si no te conviene contar con el acompañamiento de profesionales, está disponible aquí (en francés) :


