Publicado el: 27/07/20263.2 min de lectura

Las cámaras trampa instaladas en parcelas de habitantes de la Reserva de Protección Pui Pui, en la región de Junín, en Perú, han permitido observar mejor la fauna de este espacio. Al establecer una primera lista de especies a proteger, los residentes y diversos participantes comprometidos con esta iniciativa, entre ellos Envol Vert, pudieron elaborar un primer diagnóstico muy revelador.

Un método para observar la fauna silvestre de la Reserva de Protección Pui Pui mediante cámaras

Entre noviembre de 2025 y marzo de 2026, doce cámaras trampa instaladas en tres parcelas del sector Nueva Florida, en la zona de amortiguamiento del Bosque de Protección de Pui Pui, registraron un total de 880 eventos independientes de fauna silvestre. Este seguimiento, realizado por SERNANP en colaboración con la ONG Envol Vert y la asociación ACODI, en el marco del proyecto ConBosque, representó un esfuerzo de muestreo acumulado de 1203 trampas-día y permitió documentar once grupos taxonómicos, desde aves y roedores hasta felinos y el emblemático oso de anteojos.

Los dispositivos fueron instalados en las propiedades de 3 participantes, a una altitud comprendida entre 1316 y 1716 metros. Esta variación, asociada a la heterogeneidad de la cobertura vegetal, explica en gran parte las diferencias observadas entre los tres sectores: la parcela del participante 1 concentró el 41,2 % de los registros, es decir 362 eventos, seguida por la del participante 2 con el 35,3 %, es decir 311 eventos, y luego la del participante 3 con el 23,5 %, es decir 207 eventos.

Resultados sorprendentes que permiten elaborar la lista de especies de interés para la conservación

Las aves constituyeron el grupo más frecuente, con 322 registros que incluyeron tinamúes, palomas perdiz y zorzales, entre otras especies típicas del sotobosque. Los roedores ocupan el segundo lugar con 283 eventos, dominados por la paca y el agutí. Los prociónidos, representados por el coatí de montaña, totalizaron 151 registros y se distinguieron por sus desplazamientos en grandes grupos familiares, un comportamiento social que las cámaras pudieron captar en varias ocasiones, incluidas escenas con crías.

Más allá de las cifras, el hallazgo que más entusiasmó a los equipos fue la presencia del oso de anteojos, el único ursido de América del Sur. Se trata de una especie prioritaria del Plan de Manejo 2025-2030 del Bosque de Protección de Pui Pui, y su aparición confirma que este corredor de zona de amortiguamiento sigue funcionando como vía de tránsito y refugio para especies con grandes necesidades de hábitat.

La lista de especies de interés para la conservación se completa con cuatro felinos silvestres —jaguar, oncilla, ocelote y margay—, así como el yaguarundí y el tamandúa. Entre las aves, la pava de Spix destaca por su papel en la dispersión de semillas y la regeneración del bosque, mientras que los murciélagos y los armadillos completaron el mosaico de especies detectadas en las tres parcelas evaluadas.

Un trabajo que permite una vigilancia comunitaria y ecológica de la zona

Este trabajo no habría sido posible sin la colaboración de las familias, que permitieron instalar las cámaras durante varios meses de trabajo de campo. Su participación ilustra cuánto se fortalece la conservación cuando se construye junto con las comunidades locales, y confirma el compromiso del proyecto ConBosque con la protección de la biodiversidad en la zona de amortiguamiento de Pui Pui.

Los resultados servirán de referencia para futuras evaluaciones y para orientar acciones de manejo, sensibilización ambiental y fortalecimiento de la vigilancia comunitaria en el sector Nueva Florida, contribuyendo así a mantener activa la funcionalidad ecológica de uno de los últimos refugios de bosque montano y de yunga de la Cordillera de Pui Pui.

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